Lo asesinaron y amarraron su pie a un árbol

El pasado viernes 15 de octubre se presentó un extraño hecho donde resultó muerto una persona y cerca de dos más heridas al registrarse un enfrentamiento entre civiles armados en el sector de Puente Tabla municipio de Tame.

Aunque las autoridades no se han pronunciado sobre lo sucedido, preliminarmente se cree que un comando armado ingresó en un territorio donde fueron interceptados por integrantes de una agrupación armada ilegal y se presentó un intercambio de disparos dejando el saldo anteriormente mencionado.

Quienes sí realizaron una denuncia pública fue la comunidad de la zona a través del siguiente comunicado:

La junta de acción comunal de Bajo Cusay II en un comunicado detalló lo sucedido:

La comunidad de Bajo Cusay II, representados en la Junta de Acción Comunal, de manera categórica, nos permitimos denunciar antes los entes de derechos humanos y demás entes competentes defensores de la vida y el territorio del orden local, regional y nacional, los siguientes hechos ocurridos en nuestra comunidad:

 

1. Siendo la 1:30 pm aproximadamente, del día quince (15) de octubre del presente año, se presentó un intercambio de disparos en la salida del centro poblado de Puente Tabla. Según versiones de personas cercanas al lugar de los hechos, manifiestan que en la salida del caserío había dos hombres, posteriormente llegan otros dos en una moto negra de placas MUH 73E, quienes con un ademán saludan a los primeros, seguidamente los hombres de la moto, sacan armas de fuego y se genera un cruce de disparos por un tiempo aproximado de 5 minutos. Como consecuencia del cruce de disparos uno de los hombres que llegaron en la moto resultó muerto y el otro quedó herido, así mismo, uno de los otros dos hombres también resultó herido. En medio de la trifulca, el compañero del occiso pedía desesperadamente apoyo aéreo urgente; momentos después dos helicópteros, uno membretado como Policía Nacional, sobrevolaron el lugar. En ese momento, los dos hombres que estaban inicialmente en la salida del caserío, reducen al herido (compañero del occiso) y se lo llevan con rumbo desconocido.

 

2. Posteriormente miembros de la Policía Nacional llegaron y acordonaron el lugar de los hechos, sacaron a los residentes de la vivienda más cercana y allanaron de manera irregular, en un procedimiento que duró unos 45 minutos, sin permitir la presencia de los dueños de la casa. Además, los policías tomaron unos objetos, al parecer elementos tecnológicos, que había en la careta de la moto donde se transportaban los dos hombres, y luego se fueron del lugar siendo recogidos por los helicópteros.

 

3. Solo hasta ese momento, miembros de la comunidad pudimos acercarnos al lugar y entrar a la casa evidenciando que les fue hurtada una licuadora, que les dañaron varios elementos de la cocina, revolcaron los enceres e intentan abrir un candado para ingresar a las habitaciones; de igual manera, para la comunidad es extraño que los Policías hayan amarrado con un nylon, el pie del cadáver del hombre sujetándolo a un árbol.

 

4. Como comunidad desde el primer momento pusimos en conocimiento y alerta los hechos a la personería municipal y la presencia del Ejército Nacional en el lugar. así mismo, se dio aviso a la funeraria para que recogiera el cadáver y fuera llevado al casco urbano para su debido procedimiento de medicina legal.

 

5. Como comunidad exigimos a las autoridades competentes investigar y esclarecer oportunamente estos hechos, pues no es la primera vez que miembros de la fuerza pública hacen presencia de civil y se generan este tipo de acciones que expone la vida e integridad física y psicológica de las comunidades, y puede constituirse en acciones de guerra sucia contra nuestros habitantes.

 

6. Hacemos nuevamente el llamado a los actores del conflicto armado no involucrar ni poner en riesgo la integridad física y psicológica de nuestras comunidades, y respetar las normas y principios del Derecho Internacional Humanitario.

 

7. Les solicitamos a las ONG defensoras de derechos Humanos acompañar y hacer seguimiento a este tipo de hechos que ponen en riesgo la seguridad y tranquilidad de nuestros habitantes.

 

Comunidad de Bajo Cusay II, municipio de Tame, 15 de octubre del 2021.

Comité de Derechos Humanos y Junta de Acción Comunal vereda Bajo Cusay II.